Los eventos de calor extremo que duran de unos pocos días a semanas, cada vez ocurren con mayor frecuencia en las principales ciudades del mundo y pueden tener un impacto perjudicial en la salud y en áreas de la vida cotidiana, por lo que cada vez es más importante medirlos.
Los datos de la NASA ayudan a pronosticar y monitorear estos eventos. Una ola de calor es un periodo de clima anormal e incómodamente cálido y en general húmedo, que dura al menos un día, varios días o semanas.
La Oficina Global de Modelado y Asimilación (GMAO) es una organización única en su tipo que utiliza modelos informáticos y técnicas de asimilación de datos para mejorar el programa de Observaciones de la Tierra de la NASA. La familia de Sistemas de Observación Terrestre Goddard (GEOS) se utiliza para analizar las condiciones climáticas con una amplia gama de escalas espaciales.
Sistema de Observación de la Tierra
Originalmente formado para apoyar la misión del Sistema de Observación de la Tierra (EOS) de la NASA, el papel de GMAO ha evolucionado para incluir observaciones más novedosas.
Los esfuerzos incluyen el desarrollo y la implementación de componentes que combinan los datos del núcleo dinámico atmosférico, el modelo físico del océano y los módulos de aerosoles atmosféricos, junto con datos específicos contenidos a nivel regional en los paquetes de física atmosférica, hidrología de la superficie terrestre y los módulos de biogeoquímica oceánica.
Los datos se proporcionan a los equipos de instrumentos de las tres plataformas satelitales EOS (Terra, Aqua y Aura), así como a los equipos científicos de las últimas misiones espaciales de la NASA que complementan los estudios de modelado en la predicción meteorológica.
Los científicos utilizan herramientas analíticas basadas en modelos a largo plazo. El sistema de modelado GEOS, utiliza complejas ecuaciones matemáticas para representar procesos físicos en la atmósfera.
Esto permite el análisis de las condiciones atmosféricas incluso en regiones remotas. Así se proporciona información crítica sobre la escala de la ola de calor para evaluar y comprender mejor el impacto en las comunidades.
Para los especialistas, la llegada del calor extremo en 2023 está influenciado por al menos dos fenómenos claves: el fin del ciclo de La Niña y las emisiones de gases causantes del efecto invernadero.
Después de un periodo neutro, el fenómeno climático de El Niño parece anunciar su aparición. Muchos países han emitido evaluaciones del clima nacional y escenarios que subrayan la estrecha conexión entre el cambio climático y el calor.
Según un reporte de la OMM, firmado por Johannes Cullman, director del Departamento de Clima y Agua de esta institución, las olas de calor mostradas en los últimos años en todo el mundo son consistentes con los hallazgos científicos.
Las evidencias de eventos de calor más frecuentes, prolongados e intensos, empatan con las concentraciones de gases de efecto invernadero como detonadores de las temperaturas globales.
Las observaciones históricas muestran un aumento gradual en la temperatura de las olas de calor con un incremento de al menos cuatro grados en un siglo.
Repunte histórico
Los riesgos relacionados con la salud, la seguridad alimentaria, el suministro de agua y el crecimiento económico que se proyectan aumentarán con un calentamiento global de 1.5 °C y aún más si se llega a 2° C.
Según datos de la OMS, entre 2000 y 2016, las personas expuestas a las olas de calor aumentaron. Su duración promedio fue de 37 días más afectando alrededor de 125 millones de personas más en comparación con el período entre 1986 y 2008.
Hace dos meses el Servicio de Cambio Climático de Copernicus publicó su informe anual sobre el Estado del Clima 2022, y subrayó el aumento de las temperaturas y la intensificación de los fenómenos extremos.
Se reportó el inicio de junio de 2023 como el más cálido registrado hasta la fecha, pues la temperatura media del aire en la superficie del planeta, fue la más alta registrada. Durante mayo la superficie oceánica registró un récord de temperatura histórico.
Copernicus destaca que a principios de junio la temperatura media del planeta superó en 1.5 ºC la media de la época preindustrial.
Esa marca es la que se fijó como límite deseable la comunidad internacional en la Conferencia de París de 2015, en la que se firmó un histórico acuerdo de lucha contra el cambio climático con el compromiso de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para mantener el aumento de la temperatura media en +2 ºC como máximo y preferiblemente en +1.5 ºC.












