El virus Covid-19 ha desencadenado una importante emergencia de salud y una grave crisis económica con un desplome del 60% de los petroprecios, millones de empleos perdidos y remesas que caerán en picada por las medidas de confinamiento, reconoció el G-20.
En el informe liberado hoy, que da cuenta de la reunión virtual de ministros de finanzas y gobernadores centrales del grupo de los países industrializados y emergentes más importantes, se pone de manifiesto la necesidad de acciones conjuntas para alcanzar la recuperación más rápido.
Se advierte que las remesas están alineadas para derrumbarse, dado que los familiares en el exterior que trabajan tanto en el sector formal e informal se están quedando sin empleo.
Las pérdidas de ingresos se propagarán a través de las fronteras por medio de menores remesas, ponderaron.
Incluso se anticipa un impacto devastador para algunas economías pequeñas y pobres que dependen de estos flujos, según el documento preparado por el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que participó en el marco de la Reunión virtual de Primavera.











