Diputados de la coalición legislativa de Va por México acudieron a las oficinas de las Naciones Unidas en el país, para solicitar la intervención de este órgano internacional a fin de que cesen los “ataques de odio” surgidos desde la dirigencia nacional de Morena a cargo de Mario Delgado y de Citlalli Hernández.
Así lo solicitaron a través de una carta que fue entregada personalmente al representante de México de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Guillermo Fernández Maldonado Castro.
“La urgencia de esta misiva es debido a que dicha campaña, llamándonos traidores a la patria, algunas compañeras y compañeros ya han sido víctimas de violencia”, señala el texto.
En la carta se argumentan violaciones al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, “en el cual se señala la obligación de los Estados a promover sociedades, justas, pacíficas e inclusivas”.
Tras llevar la carta a las oficinas ubicadas en la delegación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, la diputada perredista Gabriela Sodi recordó que los legisladores “tenemos el derecho a la protección y al respeto por el cual fuimos electos en ese periodo”; mientras que la panista Teresa Castell insistió en que “nos están golpeando porque se ha rechazado una reforma eléctrica que era nociva en el país”.
La diputada Norma Aceves, PRI, señaló que como legisladores de oposición llevaron a la Cámara las voces de millones de ciudadanos “que nos pedían rechazar esta reforma, sin embargo, ahora nos amenazan, intentan amedrentarnos ponen en riesgo a nuestras familias, a nuestras vidas”.
El también “tricolor”, Xavier González Zirión, calificó al gobierno de Morena como “un gobierno de inútiles, de ineptos, el peor gobierno que hemos tenido desde Victoriano Huerta, no dan una y ello pasa por no saber negociar una reforma eléctrica que fuera buena para México”.
Por su parte, la diputada Margarita Zavala recordó que por definición el discurso de odio asocia un valor negativo a un determinado grupo de personas, define a ese grupo de acuerdo a su raza, religión o a su modo de pensar, genera un clima de hostilidad con respecto a ese grupo y finalmente llama a generar violencia contra el grupo.
“Es el claro caso que estamos viviendo los diputados de Va por México, y eso es un delito que en sí mismo ya transgrede la ley”, comentó.











