El pleno de la Cámara de Diputados desechó el dictamen de la reforma electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, al no alcanzar mayoría calificada, por 234 votos en contra de PT, PVEM, PAN, PRI y MC, y 259 a favor de Morena, y una abstención.
No hubo discusión en lo general, solo pasaron a tribuna los seis coordinadores parlamentarios para expresar el posicionamiento de cada bancada. Los aliados de Morena anunciaron su voto en contra, pero afirmaron que continuarán en la alianza.
El coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, afirmó que la reforma electoral del Ejecutivo “sí puede conducir a la ruta de un partido hegemónico de Estado”, por lo que no la acompañarían, pero le mandó un mensaje a la presidenta: “estamos a 100 % con ella y al 200 % con el pueblo de México”.
Por su parte, Carlos Puente, coordinador del PVEM, también coincidió con su par del PT, y dijo que si se aprobara una reforma electoral, deberían “establecer las condiciones de auténtica igualdad entre todos los contendientes”.
PT descarta ruptura con Morena
La vicecoordinadora del Partido del Trabajo (PT) en el Senado, Geovanna Bañuelos, descartó un rompimiento de la alianza con Morena, luego de que los aliados del partido en el poder no respaldaron la reforma electoral.
En entrevista, la legisladora pidió “darle la vuelta a la página” y subrayó la importancia de mantener la unidad de su bancada y del movimiento de la Cuarta Transformación, al señalar que aunque el PT manifestó un punto de vista distinto, no existe ruptura con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“PT y PVEM al ‘muro de la traición’”
Por su parte, el senador Félix Salgado Macedonio advirtió que los partidos del Trabajo (PT) y Verde Ecologista de México (PVEM) quedarán en el “muro de la traición” por votar en contra de la reforma político-electoral propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Yo creo que ahí se pondrá en el muro de la traición […] Imagínate venir juntos con sueños, con ideales, luchando por la transformación, y luego de repente, cuando ven que viene la transformación, le dan para atrás”, afirmó al ser cuestionado sobre la postura de los partidos aliados del oficialismo.
En entrevista de medios, el legislador dijo que Morena debe ya “sacudirse” de los malos hábitos y de los “usos y costumbres”, para corregir prácticas dentro de la vida política del movimiento.
El legislador morenista sostuvo que el rechazo de los aliados a la iniciativa presidencial confirma una ruptura con los principios del movimiento que encabeza Morena, porque eso es dar la espalda a los ideales de la Cuarta Transformación.
Noroña rechaza calificar como traición postura
En contraste, el senador Gerardo Fernández Noroña, entrevistado por separado, rechazó calificar como traición la postura del PT y del PVEM, y advirtió que atacar a los aliados podría debilitar al bloque gobernante rumbo a los próximos procesos electorales.
“Vamos a ir juntos en 2027. ¿Para qué lastimamos a nuestros aliados endilgándoles calificativos que además no aplican?”, cuestionó.
“Lo que mal empieza, mal termina”: PAN
Así también, el Partido Acción Nacional (PAN) calificó este martes como un día “histórico” y aseguró que el rechazo de la reforma electoral marca el inicio de la autodestrucción de Morena.
Así lo dijo en conferencia de prensa el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero.
“Lo que mal empieza, mal termina, y hoy termina la simulación de una mal llamada reforma electoral que busca desmantelar la democracia para hacer más poderosos a los del gobierno”, expresó.
Reglas de sistema electoral no pueden modificarse por imposición: FAD
Y bajo el argumento de un supuesto “mandato del pueblo”, se pretende justificar una reforma que no ha sido producto de un diálogo plural ni de un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas, condición indispensable cuando se pretende alterar las reglas que rigen la competencia democrática en el país, expresó el Frente Amplio Democrático (FAD).
En un comunicado, resaltó que las reglas del sistema electoral no pueden modificarse por imposición ni diseñarse sin acuerdos amplios, pues de ellas depende la confianza de la ciudadanía en las instituciones y en los procesos democráticos.












