El proceso de legitimación de contratos colectivos al que están obligados los organismos gremiales, que se realiza una única vez, “no debe dolernos y no causa afectación a la productividad de una empresa o estabilidad de un sindicato”.
Así lo aseguró Alfredo Domínguez Marrufo, director general del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), en la cuarta mesa de trabajo con sectores obrero-patronal sobre la Legitimación de Contratos Colectivos, celebrada en coordinación con el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Precisó que los procesos de legitimación significan que existe el respaldo de los trabajadores, quienes ejercen su derecho a participar en la vida sindical a través del voto personal, libre, directo y secreto, por lo que cualquier impugnación que presente un integrante de la organización gremial es evaluado y valorado por los principios de imparcialidad.











