Trabajadores del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec (FIT) continúan retirando en pedazos el vagón que descarriló y cayó al barranco el pasado domingo 28 de diciembre, en las inmediaciones del poblado Nizanda, que pertenece a Asunción Ixtaltepec.
Con cortadoras especiales, los obreros comenzaron su labor, cortando tramos del vagón para extraerlo del barranco y montar las piezas de acero sobre la plataforma de un tren de apoyo que se llevó las partes a Coatzacoalcos, Veracruz.
Las labores de rescate continúan en el sitio del descarrilamiento, donde el FIT envió grúas a bordo de plataformas habilitadas para correr sobre las vías del tren.
Mientras tanto, los operadores de la conducción del tren descarrilado, el conductor Felipe de Jesús, el maquinista Emilio y el garrotero Jesús, acudieron ayer ante la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario (ARTF).
Inicialmente, los tres ferrocarrileros declararon ante la agencia de la (FGR) de Matías Romero, como parte de las investigaciones en torno al descarrilamiento del tren.
Así también, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informó que dio de alta a Astrid, de nueve años de edad y una de las heridas en el descarrilamiento del Tren, por presentar “condiciones generales estables”.
La menor, a quien después del siniestro se le formaron coágulos en la cabeza, viajaba en compañía de una de sus tías y su abuela, quienes de igual forma resultaron heridas.
La menor fue trasladada en una ambulancia aérea de la Secretaría de Marina (Semar) al Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI.












