La Ley de Ingresos de la Federación para 2016 (LIF) aprobada por el Congreso de la Unión el 29 de octubre pasado, mantiene finanzas públicas sanas e impulsa el crecimiento, resaltó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
En el Informe Semanal de su Vocería, señaló que esta Ley aprobada y los ordenamientos legales que la acompañan, los cuales forma parte del paquete económico propuesto para 2016, son consistentes con el entorno internacional que se anticipa para el siguiente año.
La dependencia federal afirmó que la LIF2016 aprobada parte de un entorno macroeconómico en concordancia con la propuesta del Ejecutivo, como un nivel de la plataforma de producción de petróleo crudo de 2.247 millones de barriles diarios, y un crecimiento real del Producto Interno Bruto (PIB) de entre 2.6 y 3.6 por ciento.
Además, un precio promedio del petróleo crudo de exportación de 50 dólares por barril, y una inflación de 3 por ciento más un intervalo de variabilidad de un punto porcentual, en línea con el objetivo permanente del Banco de México (Banxico).
Refirió que, tomando en cuenta la evolución más reciente del mercado de divisas, el Congreso de la Unión realizó un ajuste a dicho marco, para hacerlo consistente con las estimaciones de analistas internacionales, el cual consistió en elevar el tipo de cambio de 15.90 a 16.40 pesos por dólar.
Con ello, la LIF2016 proyecta un nivel de ingresos públicos, incluyendo los ingresos presupuestarios y el financiamiento, de cuatro billones 764 mil millones de pesos, 1.6 por ciento menor respecto a lo aprobado para 2015.
De éstos, tres billones 102 mil millones de pesos corresponden a los ingresos del Gobierno federal, un billón 052 mil millones de pesos a ingresos de organismos y empresas y 609 mil millones de pesos a los ingresos derivados de financiamientos.
Incentivos fiscales para el desarrollo
Sobre la miscelánea fiscal, mencionó que la LIF 2016 aprobada contiene algunos incentivos fiscales para impulsar el desarrollo productivo, la inversión, el ahorro de largo plazo y la formalización de la economía.
Asimismo, plantea diversas modificaciones al marco tributario orientadas a otorgar claridad y certidumbre jurídica a los contribuyentes, a facilitar el cumplimiento de los compromisos internacionales del país en materia de combate a la evasión fiscal y a promover el cumplimiento de las disposiciones tributarias.
Entre estas medidas destacan, en materia de Impuesto sobre la Renta (ISR): se elevó el límite de deducciones de 10 al 15 por ciento de las personas físicas, o hasta cinco salarios mínimos anuales, y se excluye el ahorro de largo plazo de este límite de deducibilidad.
Además, se aprobó que durante el ejercicio fiscal de 2016 la tasa de retención anual de intereses financieros será de 0.5 por ciento y se estableció la deducción inmediata de inversiones para las empresas (micro y pequeñas) que no rebasen los 100 millones de pesos anuales de ingresos.
También se incrementó el monto deducible por la adquisición de automóviles de 130 mil a 175 mil pesos.
En materia del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios, informó que se modifica la estructura del IEPS para las gasolinas y diésel, y se establece que para 2016 éste será fijo, en un monto similar al promedio esperado para todo 2015.
Por otra parte, destacó que para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas, se contempla un déficit público (sin incluir la inversión de alto impacto) de 0.5 por ciento del PIB, lo que implica una reducción respecto al aprobado para 2015, de 1.0 por ciento del Producto.
Dicho monto excluye de la meta de balance presupuestario 2.5 por ciento del PIB, correspondiente a la inversión de Petróleos Mexicanos (Pemex), de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de grandes proyectos en infraestructura que se pueden financiar con deuda pública.
Refirió que se autorizó al Ejecutivo Federal un monto de endeudamiento neto interno, hasta por 535 mil millones de pesos, y en el caso del endeudamiento externo, la suma aprobada es de seis mil millones de dólares.











