El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Costanzo, dijo que algunas de las llamadas que buscan defraudar a clientes de la banca podrían tener su origen en las cárceles del país.
"Muchas sí pueden tener su origen en los penales y sobre todo de vishing (fraude telefónico y mensajes) y de llamadas que luego facilitan el comercio electrónico", dijo el funcionario.












