¿Llamados o Iniciativas de Ley?

¿Llamados o Iniciativas de Ley?

Aunque la actual Legislatura del Senado se autocalificó por sus integrantes como una de las más “productivas”, tras avalar las reformas estructurales, el Sistema de Información Legislativa los desdice y refleja además la falta de iniciativas por escaños. Lo mismo ocurre con la Cámara de Diputados, donde un amplio número de legisladores desatienden su labor principal y evaden la presentación de iniciativas que planteen soluciones a problemáticas diversas por las cuales fueron elegidos por representación. En cambio acuden a los recintos legislativos solamente para cumplir las mínimas asistencias y cuando suben a tribuna lo realizan —mayormente— para presentar puntos de acuerdo para hacer llamados y no exigencias jurídicas.

En este escenario de legisladores, que no legislan, Chiapas es un estado víctima de sus representantes populares que bordean los temas relevantes y optan por simples llamados convenientes para sus intereses políticos. Desestimando su alcance jurisprudente o lo que es más grave, quizás ignorándolo.

Los senadores y diputados por Chiapas en general alzan la voz pidiendo que alguien haga algo para proteger —por ejemplo— recursos naturales, mejorar las entidades financieras, atender el fenómeno migratorio etcétera. Pero no entienden o no conocen que es su envergadura la facultada para legislar o reformar las leyes en defensa del crecimiento armonioso de las entidades federativas. Bien podrían presentar iniciativas de ley en materia, pero bordean el tema y pronuncian en tribuna puntos de acuerdo para realizar llamados a gobiernos o a sociedades para sensibilizar sobre los temas, sin afrontar los retos de una legislación en materia.

Según el Reglamento Orgánico consultado, los diputados tienen entre sus principales funciones legislar (pronunciar y analizar proyectos de ley), representar (a la ciudadanía) y fiscalizar (los actos del gobierno y las autoridades públicas).

Los senadores, en tanto, tienen como función intervenir en el proceso de formación de leyes y de tratados internacionales, participar en el nombramiento de altos cargos públicos, dar su acuerdo a algunos actos llevados a cabo por el Presidente de la República, entre otros. Su función, a diferencia de la Cámara de Diputados, es participar como jurado en las infracciones denunciadas.

Entendiendo el alcance de sus funciones y conociendo las necesidades en Chiapas, los legisladores bien podrían pronunciar iniciativas de ley de alto calado que atendieran las parvedades que afligen a los chiapanecos, por quienes tienen un espacio de representación popular, y los chiapanecos lo estamos esperando, pero como reformadores de leyes, no como promotores de buenas intenciones a conveniencia.

Este bajo trabajo es reflejo de prácticamente toda la clase legislativa nacional. Según el Centro de Estudios Legislativos, durante el periodo ordinario que concluyó recientemente, senadores y diputados federales aprobaron 351 asuntos, desecharon 38, atendieron tres y retiraron de proceso legislativo 41 más, para dejar pendientes un total de dos mil 131 iniciativas, propuestas con puntos de acuerdo y nombramientos. El Senado dejó en este periodo un total de 800 pendientes que, frente a los 269 del mismo periodo del año pasado, implica un aumento de 531 asuntos pendientes; es decir, 197% más.

La Cámara de Diputados dejó mil 331 pendientes este periodo ordinario, 949 más que el año pasado, lo que representa un incremento de 248 por ciento. Sin embargo, senadores y diputados aseguraron que su trabajo fue productivo.