Rodeado su féretro de alcatraces blancos y un gran retrato, el ingeniero y político mexicano Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano fue despedido en un homenaje celebrado en el Palacio de Bellas Artes, donde su figura política fue recordada por su legado y compromiso con la democracia.
Ante un desfile de políticos de izquierda, integrantes del gabinete presidencial, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el cuerpo del tres veces candidato presidencial permaneció en el vestíbulo de dicho recinto, ante recuerdos, anécdotas y llanto.
Durante su discurso, la mandataria federal propuso, a decisión de su familia, llevar al ingeniero a la Rotonda de las Personas Ilustres.
«Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano es un hombre valiente, está en la historia de México y por ello, lo voy a decir, le propuse ayer mismo a la secretaria de Gobernación (Rosa Icela Rodríguez); tiene que pasar por un comité de evaluación, pero si lo permite la familia, quisiéramos llevarlo a la Rotonda de las Personas Ilustres», adelantó.
A pesar de que no tenía previsto hablar, comentó que acudió a este homenaje con «mucho amor y mucho cariño», además que externó que su jefe de Oficina de Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel, le comentó que su padre estaba enfermo.
Reconoció a Cárdenas Solórzano su valentía por romper con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) rumbo a las elecciones de 1988 y llamar al pueblo mexicano a la rebelión pacífica.
Sheinbaum también recordó la figura del expresidente Lázaro Cárdenas.
“Sí algo fue el general Lázaro Cárdenas del Río, fue valiente. Valiente para hacer la reforma agraria; valiente para defender a los obreros petroleros, y cuando las empresas extranjeras deciden violar una orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, no lo dudó, llamó a la expropiación petrolera.












