Una persona fallecida, daños en autos, viviendas, comercios y más de un centenar de personas resguardadas en albergues, fue el resultado de la inundación que sufrió Reynosa, Tamaulipas, el pasado jueves.
El gobernador Américo Villarreal y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, presidieron reunión de evaluación y acciones donde dieron a conocer que en Reynosa se registraron lluvias por 318 milímetros, mientras que en Río Bravo 254, en Díaz Ordaz 247 y en Camargo 203.
Al hacer esta evaluación de daños sobre las inundaciones en Reynosa y otros municipios de la frontera, el mandatario y la coordinadora señalaron que se apoyará a las familias que hayan sido afectadas por este fenómeno y que paulatinamente se restablece la normalidad.
“Estamos aquí por instrucciones de la presidenta de México, la doctora Claudia Sheinbaum. En cuanto nos enteramos por parte del Servicio Meteorológico Nacional que venían fuertes lluvias aquí a Tamaulipas, particularmente en Reynosa, Camargo y Díaz Ordaz nos trasladamos de inmediato para apoyar al gobierno que encabeza el doctor Américo Villarreal y por supuesto a la población”, dijo la coordinadora nacional de Protección Civil.
Durante la reunión de evaluación presidida por el gobernador en el C5, se dio a conocer que en Reynosa se confirmó el fallecimiento de una persona de 83 años por ahogamiento, mientras que en los albergues se dio refugio temporal a un total de 172 personas: 57 en el gimnasio de la UAT y 115 en el polideportivo.
Se reportaron afectaciones en 87 colonias de esta ciudad, aunque las mayores inundaciones se registraron en las colonias Leyes de Reforma, Jacinto López 1 y 2, La Presa, Valle Garden, Delicias, Juan Escutia y La Ribereña.
Daños y pérdidas
La Cámara Nacional de Comercio en Reynosa informó que más de cien comercios tuvieron pérdidas totales de acuerdo con un reporte preliminar y alrededor de 120 tiendas inundadas parcialmente que podrán reanudar operaciones en cuanto los niveles de agua disminuyan.
Informó que se reportaron plafones y techos dañados, aumentando el riesgo de incidentes para empleados y clientes, así como equipos eléctricos averiados, afectando la operación de negocios y servicios esenciales.
Se registró rapiña en tres comercios, así como mercancía dañada, lo que representa pérdidas significativas para los empresarios.












