El chocolate, uno de los alimentos básicos para los altares de muertos en Oaxaca, presentó problemas para llegar este año debido al alza en el precio, que algunos atribuyen a la gentrificación de la capital del estado.
Los chocolateros afirmaron que, detrás del alza de precios, hay un fenómeno complejo que sobrepasa las fronteras del país: la crisis de elaboración en regiones productores de África, el cambio climático, el acaparamiento del cacao por empresas trasnacionales, las sequías, los huracanes y la falta de integración del sistema de producción del chocolate en el país.
Aunque la crisis en este sector se perfiló desde hace unos dos años con las huelgas en países africanos debido a las condiciones de esclavitud y trabajo infantil en los campos donde se siembra y cosecha esta planta, el primer aumento récord en esta materia prima para la elaboración del chocolate se reflejó en enero y febrero de 2024, hasta 200 %; el segundo, hace apenas unas semanas, cuando el alza superó 300 %. Mientras un kilo de cacao oscilaba entre 90 y 100 pesos, en los primeros meses de este año subió a 190 y 200 pesos; actualmente cuesta entre 300 y 350 pesos.
Este incremento afectó principalmente a pequeñas empresas de Oaxaca que se dedican a la molienda y elaboración de chocolate, porque los obliga a elevar sus precios, reducir sus márgenes de ganancias, bajar sus ventas y perder clientes.
En entrevista, Sandra Ortega, tercera generación de la familia propietaria de Molinos Santa Lucía, asegura que es la primera vez en la empresa familiar que viven un fenómeno como el actual.












