"México, DF * El Universal. En 1997, apenas se realizaron siete películas mexicanas y sólo unos cuantos cientos asistían a las salas a verlas. Pero a partir de la última década se ha generado una serie de condiciones que han dado la vuelta al panorama el cual, aunque aún luce con hoyos, avanza.
Anualmente se producen más de 60 cintas y se estrenan más de 40 títulos, promediando unos 11 millones de espectadores al año. Este año, entre cuatro títulos (Salvando al soldado Pérez, Presunto culpable, Don Gato y La leyenda de la llorona), llevan generados cerca de 8 millones de asistentes.
Y pese a que no puede atribuirse a alguien la paternidad exclusiva de lo que para muchos llaman renacimiento (lento, pero al fin, es eso), hay elementos que con su visión han ayudado. Aquí una relación de algunos elementos que han revolucionado al cine mexicano en los últimos años.
1. Gael y Diego, directores y productores hace seis años, los ""charolastras"" decidieron incursionar en otras áreas distintas a la actuación con Canana, compañía que buscaba impulsar a cineastas y generar historias alternativas.
Uno debutó tras la cámara con Déficit y el otro con JC Chávez, pero como productores han hecho Voy a explotar, Sin nombre y Revolución, que se exhibieron en festivales con éxito. Su nombre arrastra gente y sus filmes son muy promocionados. Miss Bala, su reciente cinta, busca un lugar en el Oscar 2012.
""Desde la fundación de Canana hasta hoy, muchas cosas cambiaron en el cine mexicano, pero también muchas cosas cambiaron en el cine mundial"", dijo Gael en texto enviado a El Universal.
""Ahora el cine mexicano es parte del cine mundial y viceversa, siendo ésta la mejor yuxtaposición para el surgimiento de nuevas voces disímiles y originales, que poco a poco están formando un retrato de este planeta que tiene millones de historias que contar"", apuntó.
2. Acción y entretenimiento
Considerada como la productora que comenzó a hacer cine cien por ciento comercial (lo que ha atraído varias críticas al compararla con Hollywood), la compañía Lemon Films ha hecho cintas vistas, globalmente, por casi diez millones de espectadores. Kilómetro 31, con 3.5 millones y Matando Cabos, con casi dos, además de la taquillera Salvando al soldado Pérez, han dado de qué hablar. ""La filosofía es hacer los filmes que a nosotros nos gustaría ver en el cine"", dice Billy Rovzar, quien junto con su hermano Fernando, fundó la empresa.
""Lo que hemos tratado de hacer es cine de entretenimiento y calidad, sin importarnos el costo, pero jamás nos hemos sobrepasado del presupuesto asignado"", añade.
3. El regreso de las caricaturas
Luego de 27 años, la animación regresó a ser producida en México. Ánima Estudios apostó en 2002 a Magos y gigantes, una historia con la tecnología de punta de la época y sin pedir dinero a fondos gubernamentales. El público no respondió, tampoco lo hizo con Imaginum, pero con el Agente 00-P2 comenzó a levantarse y ahora, con Don Gato y La leyenda de la llorona, terminan el año con unos 4 millones de espectadores.
""La gente ve que hay cine de animación mexicano y lo va a ver. Ha sido mucho trabajo pero vale la pena"", dice Fernando de Fuentes, director de la compañía. Luego vinieron La leyenda de la nahuala (Animex) y Una película de huevos (Huevocartoon).
4. De miedo
Rigoberto Castañeda reinauguró, tras más de 20 años, el terror en México con Kilómetro 31, apuntalada por una campaña que incluyó la figura de un niño, tamaño natural, en los cines.
Después vendrían Cañitas, que fue de las más taquilleras en su año de estreno, y Hasta el viento tiene miedo, que llegó al millón de espectadores. ""El terror vende, gusta a la gente; ya voy a comenzar otra más, Lázaro, sobre un niño resucitado por su mamá"", dice Castañeda.
5. Derbez, el más taquillero
Es considerado el actor más taquillero de la década: las dos películas en las que ha participado, La misma luna y No eres tú, soy yo, han sido vistas por cinco millones de personas. Ahora mismo prepara su ópera prima Hombre de piedra, un drama hablado en inglés.
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