Por las violaciones a derechos humanos que han sufrido ella y su familia, ante la desaparición forzada de cuatro de sus hijos, María Herrera Magdaleno presentó ante la comisionada relatora para México y la secretaria ejecutiva de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington, Estados Unidos, una petición individual contra el Estado mexicano.
La petición ante la CIDH expone que existió participación en las desapariciones —al menos por consentimiento— de autoridades con el crimen organizado, seguida por una falta de investigación y búsqueda diligente por las instituciones mexicanas; al no encontrar recursos efectivos a nivel interno, la familia Trujillo Herrera decidió acudir a la CIDH.
También se señalan las violaciones a diversos derechos que ha cometido el Estado mexicano, incluyendo el derecho a la vida, integridad personal, libertad y personalidad jurídica de Jesús Salvador, Raúl, Luis Armando y Gustavo, esto al ser desaparecidos de manera forzada, así como su derecho a ser buscados, por todos los medios posibles, y, en su caso, debidamente identificados, como una obligación del Estado.
En el documento presentado ante la CIDH, se ahonda sobre el incumplimiento del Estado mexicano de implementar adecuadamente, a nivel interno, todas las disposiciones para asegurar la búsqueda e investigación.











