La maestra Suzuki regresó a un salón de clases en la secundaria Heliodoro Charis Castro, después de más de un año de un éxodo obligado, cuando las autoridades educativas del país cerraron las escuelas de manera indefinida.
Sentada en uno de los pupitres donde ella misma tomó clases, esperó paciente que el personal médico de la Guardia Nacional le aplicara la única dosis de la vacuna china CanSino Biologic.
Días previos a la vacunación, la profesora y todos sus compañeros recibieron en sus celulares de parte de la CNTE un tríptico donde se daban las recomendaciones para recibir la vacuna.
La maestra considera estas recomendaciones previas muy atinadas, pues así se prepararon mental, física y administrativamente mejor, algo que no pasó con los adultos mayores que hace una semana fueron vacunados en los 49 municipios del Istmo de Tehuantepec.
La docente está consciente de que la vacuna no es garantía para el regreso a clases presenciales y al menos ella no lo considera prudente, ya que los padres de familia de su escuela le han manifestado que no existen las condiciones, aun cuando los maestros estén vacunados.
En el Istmo de Tehuantepec se tiene programada la aplicación de 15 mil 731 de las más de 117 mil dosis de la vacuna que se aplicarán durante cuatro días en todo el estado, con una meta diaria de mas de 29 mil dosis.











