La Secretaría de Turismo dará a conocer este viernes las localidades que se agregarán al programa de Pueblos Mágicos que hasta hoy suman 83 destinos. Pero qué es un pueblo mágico. El plan indica que se trata de una localidad con riqueza simbólica, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, magia en cada una de sus manifestaciones socio-culturales.
Lo anterior significa hoy día una oportunidad para el aprovechamiento turístico. El programa contribuye a revalorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros. Eso sostienen quienes impulsan el tema.
Se trata de sitios que han logrado preservar su legado histórico y cultural a través del tiempo, todo lo cual ahora se reconoce como un enorme potencial que se divide en medio ambiente, ubicación, tradiciones e infraestructura. La clasificación revalora a las poblaciones del país y ofrece a los visitantes nacionales y extranjeros una guía original en la oferta. Hay al momento más de ochenta sitios con esta distinción, pero no se trata del número, sino de que esos lugares cuenten con elementos que les dintinguen del resto de ciudades más o menos homogéneas, que se destaquen y mejoren sus servicios, y de que la población acierte a ver el cúmulo de oportunidades que encierra el proyecto, desde el punto de vista económico.
El surgimiento y puesta en marcha del plan fue en 2001. La intención entonces era que los viajeros aprovecharan su estancia en algún centro turístico de ciudades o playas, para conocer poblados atractivos en los alrededores, o que los turistas de carretera se sintieran con deseo de detenerse en alguna o varias localidades que encontraran a su paso.
En principio eran cinco las condiciones que debía reunir un lugar para entrar al programa: estar cerca de un destino turístico grande; contar con accesos razonables por carretera; poseer algún atractivo histórico o religioso; que la población estuviera dispuesta a participar; que contaran con tiendas de artesanías, restaurantes y comercios para que la localidad se beneficiara con el gasto de los visitantes.
Es decir, se trata de una estrategia para el desarrollo turístico, orientada a estructurar ofertas complementarias en este sector y diversificadas hacia el interior del país, basada en la riqueza histórica y cultural de muchas de las localidades.
Sobre los nuevos miembros de esta comunidad, se recuerda que en septiembre pasado se publicó la convocatoria para que más destinos se sumaran a la iniciativa. Fueron contabilizadas 180 solicitudes, de las cuales solo 75 pasaron el filtro de inspección, ya que algunos poblados aspiran a los beneficios del programa, pero deberán trabajar mucho para mejorar detalles en esos sitios hasta alcanzar el mínimo que requiere el diseño.
Entre los estados con mayor número de Pueblos Mágicos hoy se encuentran Michoacán con ocho, Puebla con siete, Guanajuato, México, Zacatecas y Jalisco, con cinco, cada uno, mientras que Querétaro y Coahuila tienen cuatro destinos con la categoría, y como se sabe, Chiapas cuenta con tres.












