Magisterio delincuente

Magisterio delincuente

El grupo de docentes disidentes del magisterio local se equivoca cuando en su intento por validar un discurso sordo y violento, atenta contra los derechos de los ciudadanos mediante actos delictivos. Se equivoca cuando intenta secuestrar a las ciudades y sus núcleos urbanos, se equivoca al intentar volcar a la opinión pública contra la Policía, que con determinación aplica el Estado de Derecho.

La Policía está del lado de la Ley, con determinación constitucional que cobija los derechos de la ciudadanía y en la cual, las acciones de los docentes en refriega no tiene cabida, pues ellos intentan por la fuerza transgredir los derechos ciudadanos y violentar nuestra Carta Magna bloqueando vialidades, violentando el libre tránsito, poniendo en riesgo a los chiapanecos al lanzar bengalas y artilugios bélicos en las inmediaciones de gasolineras, atacando a la Policía y recientemente a ciudadanos, particularmente a reporteros gráficos y redactores que dan cobertura al movimiento magisterial y la restitución de derechos de las autoridades. El incidente más reciente ocurrió un día antes de la conmemoración por el Día de la Libertad de Expresión.

Los reporteros que cubren el conflicto han dado en protegerse del lanzamiento de cohetones, detrás de árboles o vehículos, ante la negativa del magisterio de abrirse paso por la vía pacifica. Lamentablemente, en esa circunstancia, un fotoperiodista fue alcanzado por un cohetón lanzando por los profesores que atacaban a la Policía Federal. El proyectil impacto el pecho de la víctima, específicamente a unos centímetros laterales de la tetilla izquierda, donde estalló provocando una lesión de siete centímetros, fisura de costillas y compresión pulmonar, además de quemaduras de tercer grado, reportandose delicado pero estable. El lesionado de inmediato fue auxiliado y recibió la solidaridad del gremio, que harto del comportamiento de los profesores lamentó el incidente, denunciando una seguidilla de ataques por parte del magisterio, que escudandose en la falta de cobertura agrede a reporteros y medios de comunicación a quienes incluso ha “secuestrado” instalaciones y personal, en una especie de Ley de la Jungla que ellos creen dirigir. Pero la fuerza de la Ley y la ciudadanía es más fuerte y sólida. La libertad de expresión es un derecho humano constitucional, fundamental que contribuye al ejercicio de otros derechos y libertades fundamentales como la libertad de prensa, los derechos de reunión, de asociación, de petición y de participación política. Se trata pues, del origen, un punto de partida para el ejercicio de las libertades, todas.

La limitación de la libertad de expresión impide al individuo expresar sus propias ideas y evita que la información necesaria llegue al interesado para la toma adecuada de decisiones, pero además significa el acto mismo de la represión que no tiene cabida en México, pues, la libre manifestación de las ideas está consagrada en nuestra Carta Magna en los artículos 6º y 7º; cuando el presidente Miguel Alemán Valdéz, estableció el 7 de junio como el Día de la Libertad de Expresión en México.

Es por eso que la agresión es aún más reprobable. Y es que estas acciones que ocurren previo a la conmemoración por la libertad de expresión atentan contra la libre información, pero sobre todo contra los derechos individuales de la ciudadanía, pues los profesores además de dejar sin clases a miles de niños en la búsqueda de satisfacer sus intereses personales, intentan bloquear vías de comunicación, desbordando los límites de su plantón magisterial. Situación que les está siendo impedida de manera responsable por las autoridades y la Policía Federal, ante lo que los docentes disidentes han respondido con violencia, alcanzando y violentando a los reporteros que acuden a cubrir las acciones diarias.

En este contexto el Procurador del Estado, Raciel López Salazar, condenó los hechos e instruyó a la Fiscalía de Distrito Metropolitano, Dirección de Periciales y la Policía Especializada se aboquen a las investigaciones con el compromiso de resguardar la seguridad de todos por igual.

Como ciudadanos esperamos que este tipo de acciones se castiguen con severidad, pues los atentados contra la libertad de expresión son transgresiones a los derechos de toda la ciudadanía.