Marcha LGBTTTI, un mar de colores por la diversidad

Marcha LGBTTTI, un mar de colores por la diversidad

Las calles principales del Centro Histórico de la ciudad se iluminaron con los colores del arcoíris para conmemorar los 41 años de la Marcha Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti, Intersexual y Queer (LGBTTTIQ), aunque entre la celebración no faltó el alcohol y algunas faltas cívicas que se cometieron durante el recorrido.

Desde las 09:00 horas, cientos de personas comenzaron a llegar a las inmediaciones del Ángel de la Independencia, entre ellos comerciantes de coronas, banderas, pelucas, bigotes y pestañas, pero también de bebidas alcohólicas, las cuales iban desde cocteles, cervezas en lata -con un precio de 45 pesos-, hasta paletas con vodka; aunque la mayoría de los vendedores eran mayores de edad, algunos niños ofrecían las bebidas.

El contingente creció en el transcurso y para el mediodía no se sabía si ya había iniciado la marcha o se seguían sumando personas; los camiones alegóricos comenzaron a avanzar y la fiesta inició para los que querían escuchar música y ver el show que presentaron empresas como Uber, Cabify, Netflix e instituciones bancarias.

En contraste, las organizaciones sociales avanzaron con gritos de consigna en favor de la igualdad y la inclusión de la comunidad LGBTTTI.

“Alerta, alerta, ya vienen las lesbianas de América Latina y que tiemblen los machistas”, “Esta marcha es de fiesta, es de lucha y de protesta”, “Somos la muerte de la moral” y “el que no brinque es buga”, fueron tan sólo algunas de las consignas que gritaban los asistentes a la marcha. Otros llevaban carteles fomentando el amor y el apoyo a las personas de la comunidad.

“Venimos a apoyar a nuestros hijos y a los jóvenes que no recibieron apoyo de sus familias; cada año nos llevamos a más hijos, quienes se acercan a darnos un abrazo y a contarnos sus historias. Nuestra labor es ayudar a otras mamás para aceptar a sus hijos y enseñarles que ellos no eligieron nacer así, pero que hay que aceptarlos y quererlos”, dijo Yadira Badillo, integrante de Madres Dragones.

Entre los contingentes participaron estudiantes de universidades privadas y públicas como la Ibero, la UNAM, el Politécnico, la UAM, el ITAM y el Tecnológico de Monterrey. También participaron grupos de lesbianas como Pan y Rosas, así como familias homoparentales, transexuales, muxes, poliamorosos, bisexuales, representantes judíos, entre otras organizaciones de la sociedad civil.

En la caravana estuvieron presentes algunas instituciones gubernamentales como la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Cámara de Diputados, el Congreso de la Ciudad de México, la Cámara de Senadores y la Comisión de Derechos Humanos capitalina.

Incluso algunas embajadas como la británica, de Italia, Francia, Alemania; además se registró la presencia de representantes de las alcaldías de Xochimilco, Iztacalco, Iztapalapa e incluso asistió el alcalde de Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo.

El medio del espectáculo también estuvieron en la marcha las participantes del programa de YouTube “La Más Draga”, así como la vedette Wanda Seux y los actores Darío Bernal, Sebastián Zurita, Galilea Montijo y el productor de la serie de Netflix, La Casa de las Flores, Manolo Caro, quienes recorrieron del Ángel de la Independencia al Zócalo capitalino en los camiones alegóricos.

Se registraron algunos actos sexuales que fueron detenidos sólo por solicitud de algunos padres de familia que llevaban a sus pequeños, pues no hubo mucha presencia de la policía.

Nuevo himno

Con el Palacio Nacional a su espalda y la catedral Metropolitana a su derecha, Torreblanca cumplió su promesa: le dio a la comunidad gay que asistió a la Marcha por el Orgullo un nuevo himno.

“Maricón, mariposón, la burla del salón”, cantó Juan Manuel Torreblanca justo mientras en el Zócalo comenzó a oscurecer.

La respuesta fue el grito eufórico de quienes no sólo son fans del músico sino que se sienten identificados con la letra de “Maricón”, el sencillo que estrenó la semana pasada y que incluye los versos: “Y no voy a reprimirlo / me cansé del show / si no les gusta / ¡qué lástima me da!”.

El concierto por la Marcha del Orgullo este año empezó con un retraso de dos horas pero el tiempo es algo que no afectó el entusiasmo de quienes salieron a la calle para conmemorar el 50 aniversario de los Disturbios de Stonewall (considerada la primera protesta del movimiento gay) y que para México tuvo una peculiar coincidencia: fue la edición 41 de la marcha, número que coincide con los 41 hombres arrestados el 18 de noviembre de 1901 en una redada en la Ciudad de México durante el Porfiriato.

“Aquí están los 41 maricones”, decían los encabezados de la época que dieron la noticia. Por eso, cuando Torreblanca se puso frente a su piano para interpretar su nuevo tema titulado precisamente Maricón, la multitud (que fue de unas 170 mil personas, según los organizadores) coreó todos los versos.