Marchan para exigir un alto a la violencia

Aunque los organizadores esperaban una nutrida asistencia de decenas de personas en la marcha por la paz, el miedo que prevalece en la ciudadanía redujo notablemente el contingente a apenas unas 50 personas.

En la ciudad sigue reinando un clima de pánico tras la masacre de 15 personas ocurrida la semana pasada, sobre todo porque en redes sociales continúan circulando mensajes amenazando a las personas que se encuentran en la calle, y por eso, a partir de las 19:00 horas se estableció colectivamente un toque de queda: los comercios cierran y ya nadie sale.

La mayoría de los participantes habían perdido a un familiar en la masacre de civiles o buscan a sus seres queridos desaparecidos, y aunque el contingente no era muy grande, el clamor era el mismo: “¡Paz para Reynosa!”.

El contingente partió del bulevar Morelos hacia la plaza principal, en el centro de Reynosa. Algunas personas portaron pancartas con fotografías y características de sus familiares desaparecidos.