La Octava de La Guelaguetza 2016 se realizó con lleno total en el Auditorio Guelaguetza, donde el ánimo festivo y espíritu de hermandad hizo posible la presencia de más de 11 mil personas que disfrutaron la máxima festividad de los oaxaqueños.
Turistas procedentes de las diversas regiones de Oaxaca, así como visitantes nacionales e internacionales abarrotaran la Rotonda de la Azucena, para presenciar y admirar los bailables tradicionales que escenificaron las 14 delegaciones de las ocho regiones de la entidad.
En un comunicado, el Gobierno estatal informó que como cada año los oaxaqueños expusieron lo mejor de sus raíces y tradiciones, a través de sus atuendos típicos, música y gastronomía.
Refirió que con el propósito de garantizar la seguridad y el confort de más de 11 mil personas que acudieron a este magno evento, se implementó un operativo de seguridad pública y procuración de justicia.
Añadió que en éste participaron más de tres mil elementos, complementado por módulos de servicios básicos y personal de la Coordinación de Protección Civil de la entidad, lo que hizo posible que no se registraran incidentes que pusieran en riesgo la realización de la emisión matutina del Segundo Lunes del Cerro.
A su vez, el gobernador Gabino Cué Monteagudo señaló que una vez más, la fuerza de la cultura, las raíces y las tradiciones de Oaxaca lograron trascender y hacer posible que las familias oaxaqueñas y el turismo participaran en la máxima festividad cultural de México y América Latina.
Segundo Lunes del Cerro
La emisión matutina del Segundo Lunes del Cerro se desarrollo en completa calma donde se compartió, y se mostró la hermandad de los pueblos indígenas entre las ocho regiones de la entidad, donde los sones, la música y el colorido son el disfrute de los asistentes.
Variedad de música y vestuarios destacaron entre los bailable presentados por los oaxaqueños, para el disfrute de los miles de asistentes que evoca el ambiente festivo de los mexicanos.
Con bailes y rostros alegres los danzantes abarcaron el escenario y se mostraron bajo un cielo oaxaqueño que se pinta de colores.
Los festejos de la Guelaguetza empiezan desde muy temprano, con la llegada de los visitantes y con la música más representativa de los oaxaqueños, que combinada con la festividad, dan el toque excelso de México para todo el mundo.
En el auditorio del cerro del Fortín se disfrutó nuevamente del zapateado, alegría y esencia de las delegaciones que conformaron el programa.












