Alrededor de 730 mil niñas, niños y adolescentes viven en las zonas afectadas por las fuertes inundaciones y derrumbes ocasionados por el huracán John, fenómeno que azotó la costa del Pacífico la semana pasada, informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por sus siglas en inglés).
En promedio, señaló, una de cada tres personas que viven en las zonas impactadas por el huracán John es niña o niño. En Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Colima, niñas, niños y adolescentes, así como sus familias, han sido fuertemente afectados por las intensas precipitaciones.
“El devastador impacto del huracán John ha dejado a niñas, niños y adolescentes sin acceso a agua potable y a servicios básicos de salud, nutrición y educación”, señaló Fernando Carrera Castro, representante de Unicef en México.
Carreteras y caminos concentran el 85 % de los daños
“El 85 % de los daños está concentrado en los caminos. Y es lo primero que tenemos que atender, para acercar los apoyos como los alimentos”, dijo en conferencia de prensa el secretario de las Infraestructuras y Comunicaciones del Gobierno de Oaxaca, Nezahualcóyotl Salvatierra López.
El titular dio a conocer que se acumulan 295 incidencias en esas carreteras, de las cuales cuatro interrumpieron el paso y el resto se pudieron atender con un paso parcial. En cuanto a daños en caminos y carreteras estatales-municipales, hay un total de 285 reportes.
Acapulqueños rescatan a sus mascotas
Y de acuerdo con autoridades, perros, gatos y gallinas también se han visto afectados por el paso del huracán John, de las cuales algunas se ahogaron.
Algunos animales quedaron atrapados en deslaves e inundaciones derivadas de las torrenciales lluvias de la semana pasada, y otros fueron rescatados por sus dueños o autoridades.
En el municipio turístico se observan perros deambulando por calles de las colonias afectadas en busca de comida.
Ante ello, grupos de vecinos se han organizado para dar de comer y rescatar a los animales que quedaron en el abandono por el paso del ciclón tropical.
La naturaleza no nos perdonó: afectados
“¿Quién iba a esperar a que lloviera tanto?”, dice Heriberto Jiménez, vecino de la colonia Libertad, donde dos personas murieron por un deslave de cerro provocado por las lluvias del huracán John.
Jiménez considera que la tragedia que vive, al quedarse sin casa para sus dos hijas y esposa y sin sus dos automóviles, no es un “castigo de Dios, porque yo siento que Dios a nadie castiga. Nos castigamos nosotros los seres humanos con nuestras propias acciones”.
Y este jueves, la Cámara de Diputados instaló un centro de acopio que recibirá víveres del 2 al 11 de octubre como un acto de solidaridad con la población afectada por el impacto del huracán John en las costas de Guerrero, Colima, Jalisco, Michoacán y Oaxaca.
El pasado 28 de septiembre, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), diputado Ricardo Monreal Ávila, dio a conocer que este órgano de gobierno se reunió para que la Cámara de Diputados se solidarice con las personas damnificadas en los estados de Guerrero, Quintana Roo, Michoacán y todos aquellos lugares que han resultado afectados por los huracanes John y Helene.












