Durante el último año del gobierno de Javier Duarte de Ochoa se pagaron más de 80 obras públicas que fueron asignadas sin licitaciones, que jamás se iniciaron, abandonadas o se realizaron con graves deficiencias, es decir se trató de construcciones ‘fantasma’.
Al practicar las auditorías por el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) del ejercicio fiscal del 2016, que fueron remitidas al Congreso del Estado, se encontró un probable daño patrimonial por un monto de 91 millones 441 mil pesos en la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas.
En 84 observaciones, el órgano auditor encontró irregularidades en obras públicas realizadas con recursos del Fonden, Obra Estatal Directa, del Fondo De Fortalecimiento Financiero y del Fondo de Contingencias Económicas para Inversiones.
"Los Servidores Públicos incumplieron con la normatividad vigente en la realización de los procesos de adjudicación de contratos por trasgredir los criterios de imparcialidad y transparencia", determinó el Orfis en la Fase de Comprobación del procedimiento de Fiscalización Superior a la Cuenta Pública 2016.












