En el combate a la corrupción no se requiere dinero sino voluntad política para sancionarla, erradicarla y prevenirla, afirmó la titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Irma Sandoval Ballesteros.
Al participar en la ceremonia de presentación de la Política Nacional Anticorrupción, expuso que hay descoordinación entre las diferentes instancias que se encargan de luchar contra este flagelo, donde el comité coordinador no cuenta con poder vinculatorio alguno para asegurar el combate a la corrupción.
Por lo cual, advirtió, se corre el riesgo de que se convierta en un aparato burocrático, en un “elefante blanco”.
Asimismo, aclaró que un gobierno austero es aquél que no malgasta en cuestiones superficiales y vanas el dinero público, sino que destina la mayor parte de sus recursos a los propósitos reales de desarrollo y justicia social que emergen del mandato popular.
Por ello, aseveró que desde la Secretaría de la Función Pública, se impulsará el uso eficiente de los recursos públicos en el Sistema Nacional Anticorrupción.
En ese sentido, estableció que la nueva secretaría está comprometida, obligada y deseosa de ser uno de los factores clave para erradicar la corrupción, la impunidad y recuperar, en favor de la sociedad, los recursos que de origen le corresponden.
Manifestó que en este relanzamiento de la dependencia, su misión básica será “instaurar una nueva ética de trabajo en el servicio público, un nuevo equilibrio organizacional que auspicie la honestidad, la eficacia, la profesionalización y la transparencia de la función pública en estricto apego a la legalidad y la normatividad imperante”.











