El asesinato de más de 140 personas en una base aérea en el sur de Libia, atribuido a fuerzas afines al gobierno de unidad reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), amenaza con agravar la guerra civil en este país.
El coronel Ahmed Mismari, portavoz del Ejército Nacional Libio (ENL), liderado por el mariscal Jalifa Hafter, confirmó la muerte de 141 personas, incluidos civiles, en el ataque perpetrado contra su base aérea de Al-Shatti Brak, en pleno desierto libio.
El ataque fue planeado y conducido por una milicia aliada del gobierno, dirigida por Ahmed Abduljalil al-Hasnawi, para tomar el control de la base aérea, señaló Mismari en una conferencia de prensa, durante la cual advirtió que el ENL dará una dura respuesta.
El vocero afirmó que el ENL había comenzado ya ataques aéreos en la base aérea de Jufra y que continuarían, “no habrá ningún alto al fuego”, sentenció.
Precisó que en el asalto murieron 103 hombres de ambos bandos y que otros 42 resultaron heridos, mientras que el resto de las víctimas eran civiles que trabajaban en la base, como los conductores de los camiones utilizados para distribuir suministros.











