El ex lanzador del equipo de béisbol profesional de la Liga Mexicana del Pacífico, Los Tomateros de Culiacán, Enrique Garzón Quiñónez, fue asesinado de varios disparos sobre una de las principales avenidas de la sindicatura de Villa Unión, en Mazatlán.
La víctima de 57 años, que trabajaba como operador del transporte de plataforma, se encontraba junto a su vehículo en el bulevar Niños Héroes, frente a un negocio de pintura, cuando desde un vehículo en movimiento le dispararon.
Elementos del Ejército encontraron al beisbolista muerto a un costado de un vehículo de color blanco, el cual presuntamente conducía.
Garzón Quiñónez pasó a la historia como uno de los mejores serpentineros de la Liga Mexicana del Pacifico al lanzar en un juego celebrado en el mes de noviembre del año 2000, un juego perfecto, sin hit ni carreras, donde su equipo Los Tomateros de Culiacán, obtuvieron el triunfo por la mínima diferencia de una carrera a cero.












