La cadena de comida rápida McDonald´s pagará una sanción de 355 mil dólares como parte de un acuerdo alcanzado ayer con el Departamento de Justicia para resolver denuncias de discriminación contra trabajadores inmigrantes.
El acuerdo fue alcanzado tras la investigación iniciada por la Oficina del Consejero Especial para Prácticas Injustas en el Empleo Relacionadas a Inmigración a partir de denuncias hechas por algunos trabajadores de la cadena.
La investigación encontró que McDonald’s tenía como práctica obligar a trabajadores que son residentes legales a mostrar tarjeta de residencia una vez vencido el documento original, pese a que la ley prohíbe dicha práctica.
La discriminación contra estos trabajadores quedó determinada debido a que la compañía no exigió lo mismo a los trabajadores ciudadanos cuando los documentos que presentaron al momento de su contratación habían expirado.
Las autoridades pudieron determinar que la compañía no permitió trabajar a aquellos trabajadores inmigrantes que no pudieron presentar sus nuevos documentos, como resultado de los cuales algunos perdieron sus trabajos.
Vanita Gupta, jefa de la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia dijo que los empleadores no pueden establecer estándares más estrictos para residentes legales durante el proceso de verificación.











