Los pedidos de subsidios por desempleo en Estados Unidos cayeron la semana pasada por debajo del millón por primera vez desde marzo, según los datos publicados este jueves por el Departamento de Empleo.
En la semana terminada el 8 de agosto hubo 963 mil solicitudes, una caída de 228 mil con respecto a los niveles de la semana previa, indicó el Departamento en un comunicado.
Este nivel es el menor desde mediados de marzo cuando las autoridades impusieron medidas de confinamiento para frenar la pandemia de coronavirus.
Asimismo, está debajo de las proyecciones de los analistas que esperaban en promedio 1.1 millones de peticiones de subsidios por desempleo.
La tasa de desempleados con seguro cedió 0.4 puntos porcentuales a 10.6% en la semana que culminó el 1 de agosto, último dato disponible, con uno 15.5 millones de personas recibiendo el subsidio.
El economista jefe de RSM US, Joseph Brusuelas, dijo en Twitter que los pedidos de seguro por desempleo están evolucionando en la dirección correcta, aunque pidió cautela al analizar los datos.
La pandemia ha castigado las finanzas de millones de hogares estadounidenses que tienen dificultades para pagar sus alquileres, lo que hace temer una masiva ola de desalojos si el Congreso no alcanza rápidamente un acuerdo sobre nuevas ayudas.
La crisis de la vivienda “ya se parece a un tsunami”, afirma Bambie Hayes-Brown, de la coalición de asociaciones Georgia Advancing Communities Together.
Esas organizaciones, que intentan ayudar a las familias con problemas de alojamiento en Georgia, en el sur del país, gastaron rápidamente las subvenciones recibidas desde el inicio de la pandemia.
“Nos hemos visto superados por el número de peticiones” de ayudas, dice Hayes-Brown.
En Nueva York, Mariatou Diallo no paga el alquiler desde marzo, cuando perdió su empleo en el sector sanitario.
“Estoy muy preocupada porque tengo un niño de ocho años, y si me expulsan no tengo ni idea de lo que voy a hacer”, dice a la AFP.
Según los datos de la oficina del censo, cerca del 30% de los estadounidenses dicen confiar poco o nada en su capacidad para poder pagar el alquiler el mes siguiente.
Hasta 40 millones de personas podrían ser desalojadas en los próximos meses, calcula el centro de reflexión Aspen Institute.











