El pasado jueves 28 de mayo, en el marco del Día de la Higiene Menstrual, el Congreso de la Ciudad de México aprobó un dictamen para que la “menstruación digna” sea un derecho constitucional.
De acuerdo con la organización civil Mexicanos Primero, en la Ciudad de México hay 869 mil 454 niñas y adolescentes en educación primaria, secundaria y preparatoria, de las cuales 50.57 por ciento vive en hogares con ingresos por debajo del promedio nacional, lo que complica el acceso constante a productos de higiene menstrual.
Pero ¿qué significa que la CDMX haya catalogado como derecho constitucional la menstruación digna? Especialistas analizan sus implicaciones y pendientes.
Durante su ponencia, Valentina Batres Guadarrama, una de las diputadas que impulsó la iniciativa, explicó que las reformas implican que las autoridades instrumenten acciones y políticas públicas multisectoriales en salud, educación, servicios sociales e infraestructura.
Por su parte, Anahí Rodríguez Martínez, fundadora de la colectiva Menstruación Digna México, señaló que no se puede hablar de una “igualdad sustantiva si no tienes en consideración que un proceso fisiológico es un obstáculo para acceder a los mismos derechos”.
Faltas al trabajo
Y es que de acuerdo con datos de la encuesta nacional sobre gestión menstrual elaborada por la colectiva en conjunto con Unicef y Essity, 2 de cada 10 mujeres faltan al trabajo a causa de la menstruación, así como 4 de cada 10 niñas se ausentan de la escuela.
Rodríguez Martínez destacó que cuando empezó la colectiva, no había datos al respecto, lo cual era un problema porque “no podían exigir políticas públicas”, y señalar que la menstruación era causa de ausentismo escolar, sin cifras.
Es por eso que -dijo- espera que algún día, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) tome la gestión menstrual en sus indicadores, como se realiza en Colombia.
Señaló que, si bien el establecimiento en la Constitución capitalina es un gran avance para empezar a accionar políticas públicas, “otra cosa es el verdadero acceso a tener una menstruación digna”.
Obligación
La abogada Regina De Lira Molina destacó que, el hecho que la menstruación digna sea “reconocida en el máximo nivel normativo de la Ciudad de México”, da la obligación a las autoridades de darle cumplimiento y también se puede exigir que se garantice.












