Por su condición geográfica, México es uno de los países más ricos en la producción de todo tipo de frutas y verduras, pero son pocos los mexicanos que las consumen durante su dieta diaria y con ello merman su salud, dijo la nutrióloga Cecilia Barrios Espinoza.
La organizadora del Quinto Encuentro Interinstitucional por el Día Mundial de la Alimentación, dijo que a los mexicanos lo que más le cuesta trabajo es el cambio de hábitos, porque gustan comer alimentos ricos en carbohidratos (harinas y cereales) y siempre son acompañados por una gran cantidad de grasas.
Abundó que uno de los propósitos de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas in inglés) al designar el Día Mundial de la Alimentación, es disminuir los niveles de pobreza alimentaria, pobreza rural en el mundo.
En el caso de México, una cuarta parte de la población vive en zonas rurales y no tiene recursos para subsistir porque la población rural no paga por los productos que da el campo mexicano, es decir, el problema no es la disponibilidad, sino que la mayoría de los mexicanos no compran los productos que el campo mexicano genera.
En tanto, Jaime Bonilla Tovar, rector de la Universidad México Americana del Golfo, comentó que para el año 2030 se prevé que 80 por ciento de la población se concentre en las grandes ciudades.
Por ello, se pasará de una sociedad mixta entre lo urbano y lo rural a una sociedad preponderantemente urbana, por lo que las políticas públicas deberán cambiar para asegurar la alimentación de la población.











