Las modificaciones recientes al marco legal cambian el paradigma del modelo de competencia en la generación y suministro de energía eléctrica; en consecuencia, se afectará el medio ambiente y los mexicanos pagarán electricidad más cara, dijo la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).
El Estado mexicano debe de considerar que la competencia es un medio para lograr menores tarifas e impacto ambiental, sin embargo, los cambios a las leyes y reglamentos hechos de 2019 a la fecha y la falta de transparencia y de la aplicación de la reforma eléctrica de 2013 dificultan esos objetivos.
Por una parte, México no alcanzará el porcentaje de 35 % de generación de energía limpia para 2024, si acaso logrará 29.8 %, “es decir, México incumpliría su meta de generación limpia comprometida para 2024 en 5.2 puntos porcentuales”.
En el caso de las tarifas eléctricas para suministro básico, al no reflejar la fluctuación de los insumos ni de los costos de generación, inhiben la competencia que es necesaria para tener costos más eficientes de suministro.
Es necesario que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) emita una metodología definitiva de cálculo y ajuste de las tarifas finales basado en la recuperación de costos eficientes de suministro, expuso la comisión.
La comisión, que preside Alejandra Palacios, dijo en un artículo publicado en el segundo Informe Trimestral 2021, que es necesario revisar el cumplimiento de las condiciones de los permisionarios de autoabastecimiento porque estos recibieron ventajas, como tarifas de interconexión más bajas que aquellos que operan bajo la Ley de la Industria Eléctrica.
Añadió que hay retrasos en la implementación de la reforma de 2013, como la separación legal, contable, operativa y funcional de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), nunca se emitió por parte de la CRE una metodología de cálculo de las tarifas de transmisión.











