El general de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Eduardo León Trauwitz, afirmó que los últimos meses han sido de angustia para él, debido a que se le investiga por posibles vínculos con el robo de hidrocarburos.

Así lo afirmó luego de que la audiencia inicial convocada ayer ante una juez federal en el Reclusorio Sur, en la Ciudad de México, en la que se tenía previsto que la Fiscalía General de la República (FGR) formulara imputación al mando militar y otros 20 investigados, también elementos de la Sedena y personal de Petróleos Mexicanos (Pemex), fue diferida.

Esto, debido a que la FGR no había entregado copias de toda la carpeta de investigación a todos los implicados en el caso, por lo que la audiencia fue aplazada un mes más, lo que el general calificó como una total indefensión.

“Indefensión total, afortunadamente los abogados que me defienden tienen información muy importante, pero si el argumento fue que no se tenía la última parte de la carpeta y por eso nos vamos a otro mes, he vivido meses de angustia”, comentó.

La juez Angélica Lucio Rosales consideró que durante la diligencia quedó violentado el principio de igualdad de las partes porque hubo una falta de lealtad por parte del Ministerio Público de la federación al incumplir con su deber de entregar copias de la carpeta a todos los implicados.

Trauwitz informó que sus cuentas bancarias siguen congeladas, razón por la que la Sedena le paga su salario en efectivo y confió en que el asunto no tiene fines políticos.

Antes de aplazar la audiencia, la juez Lucio Rosales, administradora del Centro de Justicia Penal Federal, ordenó a la FGR iniciar una carpeta de investigación contra quien resulte responsable por la filtración de los nombres de los servidores públicos investigados por posibles vínculos con el huachicol.