Luego de dos años de ausencia por la pandemia de covid-19, alumnos y docentes del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) regresaron a actividades presenciales en medio de una crisis y protestas derivadas de las acciones de María Elena Álvarez-Buylla, directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), quien designó a José Antonio Romero Tellaeche como director del CIDE y reformó recientemente el Estatuto General, ambos procedimientos señalados de llevarse a cabo de forma irregular.

Sin embargo, señalaron que este regreso es diferente al de otros centros educativos, pues “justo por el cariño que le tenemos a nuestra universidad, nos vimos ‘orillades’ a poner una pausa al júbilo para reiterar nuestro manifiesto rechazo al asalto que, desde el Conacyt, se realiza a nuestra institución. En las últimas semanas, la ambición de Elena Álvarez-Buylla y de José Antonio Romero nos ha generado incertidumbre, e incluso temor, en la medida de que violentan los procesos legales y lesionan las dinámicas comunitarias”.

La semana pasada, los alumnos del CIDE fueron notificados de su regreso al Campus Santa Fe. “El lunes y martes se impartirán talleres para la reincorporación a la presencialidad que serán de carácter obligatorio para el alumnado (…) A partir del día miércoles se impartirán las clases presenciales”, dijeron las autoridades de ese centro público de investigación, vía correo electrónico.

La tarde de ayer lunes, como “acto simbólico, en frente del edificio de la Dirección, voces voluntarias compartieron el significado del CIDE en su vida y la de sus familias”.

Detallaron que su acto de protesta terminó con repetidas “consignas frente a un edificio vacío, pues el director impuesto no se presentó a laborar”.