Para salir de la crisis económica, en un contexto de pandemia, México debe de reforzar la percepción de ser un país “fiable y seguro” para invertir, abastecerse y comerciar, para lo cual necesita crear políticas y un entorno que impulse Conducta Empresarial Responsable, sobre todo en un entorno de informalidad, corrupción, impunidad y su condición de país peligroso para defensores de los derechos humanos, consideró la OCDE.
En el estudio de la OCDE sobre políticas públicas de conducta empresarial responsable de México dijo que es necesario que el gobierno fomente un entorno propicio para lograr una Conducta Empresarial Responsable (CER).
Se expone que las empresas globales dirigen sus inversiones de negocios a países donde sea menor el riesgo de tener impactos negativos y buscan proveedores que cumplan con los estándares ambientales y laborales reconocidos internacionalmente.
Por ello, recomiendan al gobierno mexicano reforzar el marco jurídico y regulatorio en materia de derechos humanos, derechos laborales, medio ambiente, anticorrupción e integridad.











