María del Pilar Quezada fue diagnosticada con hepatitis C en 2012. Cinco años después se convirtió en uno de los primeros mil 54 derechohabientes en recibir un tratamiento innovador que el IMSS incluyó en su cuadro básico, y en la actualidad se encuentra libre de la enfermedad.
María se enteró de que tenía hepatitis porque fue a donar sangre para un familiar en el Banco de Sangre de La Raza; al realizarle estudios de laboratorio, le informaron que era portadora del virus, por lo que fue canalizada al Servicio de Gastrocirugía para iniciar tratamiento.
Su diagnóstico la deprimió, al igual que los efectos secundarios de los medicamentos que tomaba puesto que bajó de peso, perdió el cabello, sentía náuseas y no tuvo resultados favorables para controlar o eliminar la hepatitis.
En abril de 2017, el IMSS anunció la inclusión a su cuadro básico de antivirales de acción directa; María fue sometida a varios estudios y fue candidata a los fármacos innovadores. En octubre pasado inició el tratamiento y en enero le informaron que la carga viral por hepatitis era negativa, en abril se confirmó el diagnóstico.
María Teresa Rizo Robles, encargada de la Clínica de Hepatitis del Hospital de Especialidades del CMN La Raza, comentó que los medicamentos innovadores que brinda el Seguro Social a sus afiliados, tiene un porcentaje de efectividad mayor a 95%, mientras que los fármacos convencionales tienen un éxito de entre 55 y 60%.
Hasta el momento, el instituto ha brindado el tratamiento antiviral de acción directa a mil 544 pacientes, de los cuales mil 483, es decir 96%, respondieron positivamente a las 12 semanas en las que les fue aplicado.
México ocupa el segundo lugar en América Latina (AL), después de Brasil, con el mayor número de casos diagnosticados con hepatitis C, con 232 mil.











