Por segundo año consecutivo, México se mantuvo fuera del Índice Global de Confianza de Inversión Extranjera 2023 de Kearney, al no ser de los 25 países más atractivos para desarrollar proyectos de inversión, aunque se coló al octavo lugar de países emergentes.
La última vez que la economía mexicana estuvo en el índice global de Kearney fue en el 2019 cuando quedó en el lugar 25, a partir de 2020 dejó de estar dentro del ranking mundial, el cual lideran Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia y China.
A pesar de ello, el país logró ubicarse en el octavo lugar de la primera edición del Índice de Confianza en Mercados Emergentes de Kearney al quedar atrás de China, India, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Tailandia, Arabia Saudita y Brasil.
Aunque en México se observan grandes oportunidades por la desviación de comercio de China, se “necesita impulsar el desarrollo de la infraestructura productiva para poder sostener su competitividad global en el comercio e inversión”, dijo el socio director de Kearney, Ricardo Haneine.
“México ha limitado el atractivo potencial de los inversionistas debido a la falta de claridad en el manejo del sector energético”, expuso.
Lo que se necesita es enfocar los esfuerzos para recuperar la confianza de los inversionistas en México, pero también invertir en infraestructura productiva y retomar el mercado abierto para energías limpias y renovables.
De acuerdo con el estudio hace falta integrarse aún más a los sectores tradicionales de la manufactura como el automotriz, eléctrico, electrónico, metal-mecánico y posicionarse en las nuevas tendencias como la electrificación de la industria de vehículos, dijo Haneine.












