Con los rangos de criminalidad de Colombia y México como los peores del hemisferio occidental, América se convirtió en “el centro mundial para los mercados ilegales”. La conclusión está contenida en el índice internacional de delincuencia elaborado por la Iniciativa Global Contra el Crimen Organizado Transnacional (GI-TOC por sus siglas en inglés), una institución de la sociedad civil, no estatal e independiente, con sede en Suiza y presencia en los cinco continentes.
La zona que forman México y Centroamérica registró “el nivel más alto de criminalidad”, seguida por Sudamérica, y “se posicionó en tercer lugar a nivel global para los delitos contra la flora y la fauna”, puntualizó el estudio, difundido la semana anterior, elaborado con datos de 2022 y del que El Universal tiene copia.
Colombia, con una tasa de 7.75, y México, con una de 7.57, ocupan respectivamente el segundo y el tercer lugar de criminalidad de todo el planeta, solo superados por Myanmar, en el sudeste de Asia, con 8.15, según el reporte. México quedó primero entre Costa Rica, Panamá, Nicaragua, Honduras, Belice, Guatemala y El Salvador, y en segundo entre los 35 países americanos, precisó.
Al describir que América se transformó en el centro de la criminalidad, el índice advirtió que “las regiones del continente figuran consistentemente entre las tres primeras posiciones a nivel global para 11 de los 15 mercados criminales que mide el índice”.
En su orden, en la lista siguen países como Paraguay (7.52), Ecuador (7.07), Honduras (7.05), Panamá (6.98), Brasil (6.77), Venezuela (6.72), Guatemala (6.60), Perú (6.40), Guyana (5.97), El Salvador (5.92), Haití (5.93), Jamaica (5.80), Nicaragua (5.72) y Estados Unidos (5.67).
“Las mafias están protegidas por grupos de poder económico y político”, aseguró el sociólogo, politólogo y relacionista internacional boliviano Franco Gamboa, catedrático para Bolivia de Fulbright, un programa internacional estudiantil y cultural de EE. UU. “Las estadísticas que identifican a América como el continente más peligroso del mundo y como el escenario más propicio para el crimen organizado, no datan de este año, sino que lamentablemente es una tendencia desde comienzos del 2000”, dijo Gamboa a este diario.












