El presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Jesús Zambrano Grijalva, consideró que México y Brasil (como motores de la región latinoamericana) deben transitar en 2018 a gobiernos con estabilidad, fortalecimiento democrático y progresista.
Ante el embajador de esa nación sudamericana, Enio Cordeiro, el legislador mexicano resaltó el compromiso y responsabilidad que ambos países tienen para apuntalar la estabilidad en Latinoamérica ante el actual contexto de recesión (generado por las grandes economías del mundo) y el cambio del escenario político que se presenta en la región.
Fortalecimiento
Tras manifestar al diplomático su interés y preocupación por el destino que depara al gobierno de Dilma Rousseff, el perredista destacó la expectativa en torno al proceso electoral de 2018 (casi simultáneo en México y Brasil) e hizo votos por que “cualquiera que sea el resultado, transitemos por el fortalecimiento de la vida institucional y mejorar la calidad de vida de la gente en todos sentidos”.
“Por supuesto que todo mundo deseamos y esperamos que ‘las aguas regresen a su nivel’, que se serenen, se tranquilicen, y que se vaya por una senda de institucionalidad y fortalecimiento de las entidades de la República, que no ha sido fácil construirlas”, expuso.
Luego de referir que nuestro país ha dado prioridad a los acuerdos comerciales con América del Norte, precisó que “hace falta fortalecer los lazos de colaboración y participación con una visión más progresista, que ayuden a diversificar el intercambio en general” también con Latinoamérica.
“No es aconsejable ni saludable alejarnos de las naciones hermanas de América Latina, máxime en estos tiempos de dificultades financieras internacionales. Podemos enfrentar los riesgos de recesión fortaleciendo nuestras relaciones”, afirmó.











