En Chilapa, el miedo entra hasta por los poros. El asesinato de Ulises Fabián Quiroz, candidato del PRI a la Alcaldía, el pasado 1 de mayo, hizo que ese municipio guerrerense llamara la atención nacional como uno de los focos rojos para la jornada electoral del próximo domingo 7 de junio.
Los 115 mil habitantes están convocados a las urnas, en medio de una violenta disputa entre “los rojos” y “los amarillos” por el control de la zona, y cuyo golpe más grave ha sido, hasta ahora, la desaparición de 16 personas.
Son dos los principales candidatos que pelean el municipio: Ulises Parra, abanderado de la coalición PRI-PVEM, y Miguel Cantorán, quien representa al PRD. Sin embargo, ambos saben que el verdadero enemigo a vencer es el miedo. Su reto: convencer a la gente para que salga a votar.
Esos dos ingredientes (la violencia y el miedo), han hecho que la contienda adquiera tintes preocupantes.
“Estoy muy contento y ando muy emocionado en esta campaña donde un día fuimos agraviados con la pérdida irreparable de nuestro candidato Ulises. Quiero hacerle aquí un reconocimiento, como en cada acto de campaña. Les pido ponerse de pie y desde aquí dar un fuerte aplauso hasta donde te encuentres, hermano”, dice Ulises Parra de la coalición PRI-PVEM, ante un escaso público.
En cada evento hace referencia a las circunstancias que lo llevaron a convertirse en el relevo, puesto que nadie quería aceptar la candidatura tras el asesinato de Ulises Fabián Quiroz; a cinco semanas y dos días de las elecciones.
Jesús Parra siempre trae consigo pulseras con imágenes de santos para su protección y buena fortuna. Por ello se anima a realizar eventos, aunque sean pequeños, breves y siempre a la luz del día
“Me he preparado en la universidad de la vida, donde todos nos hemos forjado diariamente. A mí no me da pena, ni me da vergüenza que me sigan criticando por un pasado que tuve, yo soy un hombre que venció la adversidad”, dijo en referencia a su alcoholismo.











