La Organización de Estados Americanos ha destacado en su oportunidad que el aporte económico de los migrantes a sus países de origen ronda los 350 mil millones de dólares al año, recursos que incentivan el desarrollo en diversas regiones.
La Organización de las Naciones Unidas ha dedicado un día del año al protagnista de las migraciones modernas en el mundo. El organismo hizo suya la Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios.
Y es quizá ésta la parte que más se destaca de todo el fenómeno migratorio, no obstante que su importancia transita igual por los ámbitos económico, social, cultural y político.
De acuerdo con cifras oficiales, el tránsito de extranjeros se redujo en los últimos años al pasar de 400 mil extranjeros indocumentados por año a 150 mil que cruzan la frontera sur del país con la intención de llegar a Estados Unidos.
Años atrás, la misma frontera registraba un paso documentado de 1 millón 400 mil personas, de los que 1.2 fueron clasificadas como visitantes locales terrestres, es decir, con forma migratoria de visitante local y con pase local; 86 mil 967 llegaron como turistas; 41 mil 894 como trabajadores agrícolas; 40 mil 296 como visitantes; 23 mil 798 como trasmigrantes (viajeros en tránsito con rumbo hacia otro país), y 2 mil 265 fueron catalogados como inmigrantes, estudiantes, diplomáticos, entre otros. El flujo indocumentado, años atrás, era de 400 mil 235 individuos, ingresados por territorio de Chiapas, Quintana Roo y Tabasco. El fenómeno migratorio ha existido de tiempo atrás, pero ha tenido auge desde hace décadas. Chiapas no es ajeno. En Estados Unidos hay registrados ante consulados, unos 85 mil chiapanecos. Quienes están cerca del tema estiman sin embargo que en realidad son más de 300 mil. Ellos envían recursos al estado por más 500 millones de dólares anuales. Esas mismas fuentes calculan que los últimos diez años emigró un 20 por ciento de la población en Chiapas, es decir, poco más de un millón de personas.
La migración es un tema de todos los días. Oleadas se internan principalmente en tres puntos de la frontera de Chiapas rumbo al norte. Para llegar a la meta deberán eludir una serie de peligros, retenes policiales, forzados por la necesidad de huir de condiciones extremas de inseguridad, o de escenarios sin expectativas.
Es un fenómeno que no obstante su baja se mantiene debido a diversos factores. La agudización de las condiciones de vida en las naciones de Centroamérica, principalmente.
La migración necesita atención, políticas frente al hecho que enfrentan cada vez más personas en su tránsito hacia el norte del país. Al empeorar la situación en Centroamérica, debido a la vecindad, es de esperarse que el fenómeno continúe. Todo parece indicar que el tránsito de personas, pese a la complicada situación en Estados Unidos, aumentará en los próximos años.
La Organización de Estados Americanos ha señalado la necesidad de crear conciencia que reconozca al bracero que aporta trabajo, conocimiento, capacidades empresariales a los países de acogida y que además estimula el crecimiento y complementa la oferta laboral.












