"Oaxaca * EFE. Unos 5 mil maestros y activistas marcharon por las calles de la ciudad de Oaxaca, para exigir el esclarecimiento de la muerte de un manifestante atacado a tiros el jueves último en otra jornada de protesta.
La manifestación transcurrió en silencio en senal de luto por la muerte de José Jiménez Colmenares y culminó en el Zócalo, la plaza central de Oaxaca, capital del estado del mismo nombre, donde los profesores se manifiestan desde hace varias semanas para exigir la renuncia del gobernador provincial, Ulises Ruiz.
""Exigimos que se aclare la muerte de José Jiménez y que cese la represión"", coreaban los manifestantes.
Los maestros, que a raíz de la muerte de Jiménez desistieron de retornar a clases el lunes, como estaba previsto, reclamaban en mayo mejores salarios, pero incluyeron la exigencia de la dimisión de Ruiz tras un enfrentamiento con policías antidisturbios.
Ruiz, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ha dicho que no piensa dimitir.
Liberación de activistas
Asimismo, los educadores y los miembros de la llamada Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), un colectivo de organizaciones sociales que se sumó a la protesta de los maestros, también reclaman la liberación de varios activistas detenidos.
La manifestación, que los organizadores calificaron de ""multitudinaria y creciente"", coincidió con una declaración de un funcionario federal de que hay ""acercamientos"" con los profesores y la APPO para tratar de solucionar el problema.
Agenda de trabajo
""Hay acercamientos con dirigentes de los maestros y la APPO para construir una agenda de trabajo"", dijo a la prensa el director adjunto de atención a organizaciones sociales de la secretaría de Gobernación, Francisco Yánez, quien llegó a Oaxaca como enviado del Gobierno Federal para buscar soluciones a la crisis.
Obispo prevé desastre
Por su parte, el arzobispo de Oaxaca, José Luis Chávez Botello, dijo en su homilía dominical que en la región se vive ""una guerra sucia, que deja a la sociedad en estado de máxima vulnerabilidad"".
""Si no se para ahora esta situación, será un desastre el día de manana"", destacó el prelado, y aseguró que ""la sociedad oaxaquena está expresando, de diversas formas, que quiere un nuevo modo de gobernar, un nuevo modo de exigir justicia, una nueva manera de convivencia humana"".
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