Miles de fiesteros, seguidores de creencias de Nueva Era y druidas autoproclamados acudieron el sábado por la noche al antiguo círculo de piedra de Stonehenge, donde lograron un atisbo del sol al amanecer durante el solsticio de verano boreal, el día más largo del año en el hemisferio norte.
Unas 23 mil personas se reunieron en la llanura de Salisbury, unos 130 kilómetros al suroeste de Londres, indicó el domingo la policía de Wiltshire. El evento fue pacífico y solo se produjeron nueve detenciones por delitos de drogas, menos que en otras ediciones.
La cifra de asistencia a este evento, precisó la Policía, es considerablemente menor que la de 36 mil personas registrada el año pasado.
En esta ocasión, las autoridades habían previsto que la presencia en Stonhenge rondaría las 30 mil personas, si bien el pronóstico de cielos cubiertos para esta zona del país ha podido influir a la hora de salir de casa.
Stonehenge, también llamado El Templo del Sol, tiene unos 5 mil años de antigüedad y sirvió, además, para celebrar el solsticio de invierno (22 de diciembre), según el ancestral calendario druida.
Se construyó en tres fases entre el año 3 mil antes de Cristo y el 1600 antes de Cristo, y su propósito sigue siendo objeto de estudio.
Otros estudios han demostrado que Stonehenge fue utilizado para una variedad de ceremonias religiosas hace cinco milenios, durante su época de esplendor.
Desde hace varias décadas, es tradición en Inglaterra acudir a este complejo para celebrar la llegada del verano, por lo que se permite el acceso al anillo que forman las piedras a todos aquellos que acudan a esta fiesta anual.












