La misión de la Iglesia católica es promover la paz y la fraternidad, sin inmiscuirse como en actos políticos o asumir el papel de un juez ante los acontecimientos y acusaciones contra las autoridades estatales, municipales y exfuncionarios, dijo el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez.
En un encuentro con los medios de comunicación para agradecerles por su apertura a la divulgación de los mensajes e iniciativas pastorales de la Iglesia Católica, señaló que compete a la autoridad civil y judicial investigar los casos y resolver en el marco de la ley.
Puntualizó que las figuras políticas y exfuncionarios que han sido señalados de presuntos delitos tienen todo el derecho a defenderse ante las diversas instancias para demostrar su inocencia y la autoridad tendrá que evaluar lo que corresponde.
Preocupa clima de inseguridad
Monseñor Herrera Quiñónez admitió que preocupa el clima de inseguridad y violencia que se vive, por lo que reconoció la labor de los periodistas que, bajo este contexto que se tiene, cumplen con su labor de informar a la sociedad.
Indicó que la misión de la iglesia es llevar un mensaje de esperanza y tranquilidad a sus feligreses, sin inmiscuirse en los temas políticos, ni pretender convertirse en un juez para emitir sanciones, ya que esa tarea le corresponde a las autoridades civiles.
También externó que, pese al clima de intranquilidad y violencia que se presenta, los servicios eclesiásticos se mantienen en todos los templos católicos, sin que se tengan reportes de incidentes con los clérigos que acuden a las comunidades rurales.












