El monasterio de Santa María de la Rábida, que se yergue sobre el estuario en que confluyen los ríos Tinto y Odiel en el sur de España, fue testigo de uno de los hechos más determinantes de la historia de la humanidad: el descubrimiento de América. Desde principios del Siglo XIII, los frailes franciscanos estuvieron presentes en este sitio, en el término municipal de Palos de la Frontera, en la provincia andaluza de Huelva, España.












