Nacional Monte de Piedad enfrenta complicaciones financieras que ponen en riesgo su operación, ante un contrato colectivo de trabajo que lo ha obligado a aplicar un plan de austeridad ante los elevados costos que representan las prestaciones de sus trabajadores.
“Nacional Monte de Piedad está atravesando un proceso determinante para su futuro, el de sus colaboradores y clientes, así como para las múltiples causas sociales beneficiadas por el funcionamiento de la actividad prendaria”, informó.
Se trata de la modernización del contrato colectivo de trabajo que tiene con sus colaboradores sindicalizados.
Para Nacional Monte de Piedad “es insostenible mantener el contrato colectivo de trabajo con las condiciones que contempla actualmente”, dijo la institución.
Este miércoles El Universal publicó la postura del Sindicato del Nacional Monte de Piedad, que argumenta que la institución busca operar como una financiera y dejar de ser el “banco de los pobres”, lo cual ha llevado al cierre de sucursales y despido de trabajadores.
“Dada la situación económica actual del Monte, se han efectuado, recientemente, cierres de sucursales a lo largo de la República, puesto que la realidad del mercado ha alcanzado a la institución, viéndose esta en la obligación de activar un plan de austeridad”, explicó Monte de Piedad.
Pago a trabajadores contempla altos costos
Monte de Piedad detalló que algunas de las prestaciones de los trabajadores contemplan altos costos, en un horario de trabajo de 34.5 horas a la semana únicamente diurno.
“Ello hace que deban pagarse de forma desproporcionada horas extras (lo que representa adicionar 80 % al costo del salario), siendo que a la semana las sucursales dan servicio por 42.5 horas, cuando nuestra competencia relevante abre 80 horas por semana”.
Así, explicó, los trabajadores tienen un mes de vacaciones, con lo que de 11 meses –y muchas veces solamente 10 meses– efectivos de trabajo la institución paga más de 20 meses de sueldo.











