El dirigente de Morena por mandato del Congreso Nacional de ese partido, Alfonso Ramírez Cuéllar, reconoció que esa fuerza política se ha convertido en un zombie, una rémora, y para ser útil debe cambiar. Por eso anunció que defenderá ante tribunales la legalidad de su designación: “tenemos la certeza y la seguridad de que el Instituto Nacional Electoral (INE) y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) van a respetar el principio constitucional de que los partidos tienen autodeterminación para nombrar a sus dirigentes”, dijo.
El diputado con licencia advirtió: “si seguimos en la barandilla y en juzgados, desgastándonos, lejos de que Morena sea el principal apoyo, entonces Morena seguirá ausente; parece zombie, una rémora con una crisis que ya es necesario detener”.











