En el primer semestre de 2017, al menos un centenar de mexicanos ha muerto en su intento por ingresar a los Estados Unidos, mientras que durante 2016, fueron dos mil 038 víctimas fatales, informó la coordinadora de Agenda Migrante, Eunice Rendón.
Dijo que el recrudecimiento de la política anti inmigrante por parte de la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha reducido en un 70 por ciento los intentos para ingresar a esa nación, pero ha aumentado el costo y los riesgos para el 30 por ciento restante.
Ello, toda vez que las cuotas que deben pagar a los “polleros” e incluso a bandas del crimen organizado para poder pasar y tener protección durante su trayecto hacia el vecino país del norte se han incrementado considerablemente, como en el caso de los lamentables hechos ocurridos en San Antonio, Texas, donde pagaron hasta 30 mil dólares cada uno.
Y, quienes no cuentan con la cantidad total, dijo, que son la mayoría de migrantes indocumentados, son contratados en empresas donde son vigilados y deben permanecer hasta un año o más hasta liquidar la deuda que tienen con los “polleros”.
En tal sentido, los migrantes además exponerse a los riesgos que representa viajar en condiciones inhumanas como en Texas, donde siete de las personas perdieron la vida y 27 más se encuentran hospitalizadas, de un total de 39 que fueron encontradas en el tráiler.
En síntesis, anotó, hay toda una red de corrupción que involucra no sólo a autoridades de ambos lados de la frontera, sino al crimen organizado, por lo destacó la importancia de que el gobierno mexicano de seguimiento y exija al de Estados Unidos investigue a fondo cómo en una frontera tan vigilada por ellos, se logró introducir a éstos migrantes.
“Hoy están cobrándoles hasta 30 mil dólares a una persona por cruzarla, que por supuesto no tiene la persona, es una especie de esclavitud, trata y tráfico, porque les cobran sus tres mil dólares de este lado (de México), los dos mil más al llegar”, indicó.











