Es la prohibición de cualquier persona ante tratamientos y/o procedimientos médicos que pretendan prolongar de manera innecesaria su vida, protegiendo su dignidad, cuando por razones médicas o de fuerza mayor, sea imposible mantener su vida de manera natural, así lo explicó María de la Cruz Medina Mora, responsable del programa en la Secretaría de Salud (Sedesa).
La Voluntad Anticipada puede ser gestionada por parte de un paciente en etapa terminal, así como por su familiar más cercano que funge como responsable, en caso de que el enfermo no tenga capacidad de decidir.
Sin embargo, una persona mayor de edad, en pleno uso de sus facultades mentales y en perfectas condiciones físicas, puede solicitar este formato ante un notario público. Aun así, la voluntad será vigente hasta que un médico determine la enfermedad terminal e irreversible.
La mayoría de los que han firmado no están en situación de terminalidad; muchos de ellos ni siquiera están enfermos y pueden pasar muchos años antes de que hagan valer su derecho.
Sin embargo, de las personas que firman en estado de terminalidad, según Medina Mora, mueren en un lapso corto de tiempo: “Hay quien muere en horas o días después de la firma del contrato”.
En caso de que el área médica de cualquier hospital o centro de salud diagnostique una enfermedad terminal, debe informar a la persona y a sus familiares sobre este derecho, sin embargo, la especialista admitió que todavía hay médicos en la Ciudad de México que no saben sobre esta legislación.
“En cualquier situación que no se esté cumpliendo la voluntad, nosotros intervenimos porque es un derecho legal y estamos pugnando para que todas las personas lo conozcan y lo puedan ejercer”.
Agregó que los familiares o enfermos deben hacer del conocimiento de los médicos que han solicitado su Voluntad Anticipada ya que, en una emergencia, sólo se debe estabilizar a la persona para que pueda volver a casa o para que se pueda quedar en el hospital, pero debe continuar con el tratamiento paliativo, sin tomar medidas extraordinarias; si cae en paro no se le debe reanimar, no se le debe entubar.
El documento de voluntad original se lo queda el paciente, una copia se queda en el expediente clínico y otra copia la tiene el Programa en la Secretaría de Salud. “Cuando firman estamos favoreciendo que la persona reciba la atención que está solicitando”, aseguró María de la Cruz Medina.
El proceso puede ser realizado en cualquier hospital público o privado de la capital, aunado a esto, la Secretaría de Salud promueve el apoyo de Médico en tu Casa, en el que especialistas llevan atención médica paliativa, terapia psicológica y asesoría nutricional hasta la vivienda del paciente.
“Lo más importante es sensibilizar al paciente y a la familia, ayudarlos a aceptar la enfermedad y mejorar la calidad de vida para que vivan la última etapa en paz y dignamente”, manifestó Óscar Rojas Calixto, coordinador del programa en la Jurisdicción Sanitaria de la delegación Iztacalco.
La responsable del programa de Voluntad Anticipada convocó a los ciudadanos a solicitar el servicio de Médico en tu Casa, el cual ayuda a las personas que no tienen seguridad social y que por sus condiciones físicas, motoras o cognitivas, no pueden ir a un hospital.
Es importante mencionar que la eutanasia es ilegal en el país y si es realizada por médicos se puede calificar como homicidio y los familiares pueden proceder legalmente en contra de los involucrados.
En tanto que la Voluntad Anticipada es un proceso legal y por el cual una persona, en etapa terminal o no, tiene derecho a negar cualquier intervención o procedimiento médico que pretenda prolongar su vida de manera innecesaria.












