La doctora Christine Blasey Ford acusó públicamente y bajo juramento a Brett Kavanaugh, el nominado del presidente Donald Trump a la Suprema Corte de Justicia, de intentar violarla en compañía de uno de sus amigos en el verano de 1982.
Ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, la doctora en psicología de la Universidad de Palo Alto, California, dijo que el ataque sexual del que fue víctima “alteró drásticamente” su vida y durante mucho tiempo estuvo demasiado atemorizada para contar su historia.
“Estoy aterrorizada. Estoy aquí porque creo que es mi deber cívico decir lo que ocurrió mientras él y yo estábamos en la escuela preparatoria”, dijo a los senadores, con voz entrecortada y visiblemente nerviosa.
La comparecencia de la doctora Blasey Ford es vista como crucial para el futuro del proceso de confirmación del nominado presidencial, toda vez que tanto Trump como varios senadores republicanos han dicho que su testimonio podría definir su voto final sobre el nominado.
Trump reconoció la víspera por primera vez que podría retirar la nominación de Kavanaugh si es persuadido por el testimonio de la doctora.
En su narración del incidente, la doctora recordó que coincidió en varias fiestas donde estaban Kavanaugh y su amigo Mark Judge. Cuando ella tenía 15 años, acudió a una de ellas en la lujosa zona residencial de Chevy Chase/Bethesda, en los suburbios de Maryland.
Tanto Kavanaugh como su amigo Judge estaban “visiblemente ebrios”, relató la doctora. Cuando ella, que sólo había consumido una cerveza, subió al segundo piso para ir al baño, fue empujada a una de las recámaras, que tenía música en alto volumen.
“Brett me manoseó y trató de quitarme la ropa. Se le dificultó porque estaba tan borracho y porque estaba usando un traje de baño de una sola pieza. Creí que iba a violarme. Traté de pedir ayuda. Cuando lo hice, Brett puso su mano sobre mi boca. Esto fue lo que más me aterrorizó”, recordó.











