Las mujeres con discapacidad enfrentan desventajas y discriminación múltiple, pues 72.3 por ciento no realiza ninguna actividad económica, lo que les impide contar con ingresos para adquirir bienes y servicios mínimos y deriva en dependencia, aislamiento y exclusión.
De acuerdo con el Informe Sombra Sobre la Situación de las Mujeres con Discapacidad en México, sólo 27.6 por ciento de las mujeres con discapacidad en el país son económicamente activas, en comparación con 52.9 por ciento de los hombres con discapacidad.
El estudio, elaborado por la organización civil Transversal Acción Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, detalla que las mujeres que consiguen un empleo lo hacen en puestos de baja calificación.
En este sentido, el análisis destaca que de manera general las personas con discapacidad perciben apenas 66.5 por ciento de lo que ganan personas sin alguna discapacidad.
En materia de salud, señala que no existe perspectiva de género y discapacidad, lo que deriva en discriminación, sobre todo en lo relacionado con el consentimiento informado, es decir, aquel que considera informar a las personas con discapacidad los tratamientos médicos que les serán suministrados; sin embargo, existen ambigüedades en la legislación.
Asimismo, explica que las personas con discapacidad tienen ciertas restricciones en cuanto a su capacidad jurídica.
En el caso de las mujeres con discapacidad, lo anterior puede derivar en casos de esterilización forzada, tratamientos irreversibles y limitado acceso a salud reproductiva en igualdad.
El informe, que considera datos emitidos por instancias gubernamentales como el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, la Secretaría de Desarrollo Social y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, señala que las mujeres con discapacidad no ejercen su derecho a la educación en igualdad de condiciones.











