Mujeres de entre 19 y 60 años con hijos tienen una menor participación económica que aquellas que no los tienen y en la medida en la que tienen más hijos disminuyen las posibilidades de acceder a una fuente de empleo, indicó un estudio del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), y el Instituto Belisario Domínguez del Senado.
En un comunicado el organismo precisó que desde 2017 y hasta el 31 de marzo pasado radicó 707 quejas por actos de discriminación vividos por mujeres; la principal causa, con 168 de los casos, es el embarazo.
En ese sentido, expuso que es frecuente que las mujeres enfrenten estereotipos, prejuicios y estigmas por razón de género y la maternidad; así, ejemplificó que de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Dinámica de las Relaciones en los Hogares de 2011 (Endireh), a 14.2 por ciento de las mujeres alguna vez empleadas les han pedido una prueba de embarazo como requisito para ingresar a un trabajo.
A quienes no se les pidió dicha prueba eran significativamente más jóvenes que aquellas a quienes no se les solicitó; así, el organismo busca enfrentar situaciones de discriminación laboral hacia las mujeres, por lo que impulsa la Norma Mexicana en Igualdad Laboral y No Discriminación.
Ello, abundó, con la finalidad de que los centros de trabajo, públicos y privados, lleven a cabo prácticas de igualdad laboral entre hombres y mujeres, así como otras acciones afirmativas como contar con 40 por ciento de mujeres en puestos directivos e impulsar el uso de lenguaje incluyente y no sexista en el centro de trabajo.
Además pretende permitir que las mujeres embarazadas puedan cambiar temporalmente sus jornadas de trabajo en caso de tener un horario nocturno, aunado a la promoción de la corresponsabilidad entre mujeres y hombres en el trabajo doméstico no remunerado y en el cuidado de los hijos.












